
Me identifico con lo frágil, lo liviano, lo sutil y efímero... la líneas simples, los vacíos más que los llenos, los huecos, más que los volúmenes (¿seré anti-escultora?).

Llueve…
Gotones cristalinos estallan contra el pavimento.
La ciudad se revuelve en remolinos de paraguas.
Pies mojados en la esquina
arrastran una sonrisa húmeda.
Y dos ojos oscuros
persiguen la botella-navío que navega veloz
hacia la alcantarilla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario